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La historia se repite

la historia se repite

 

Dicen que la historia siempre se repite, que los humanos no aprendemos de nuestro pasado y se acaba convirtiendo en un círculo vicioso.

Doy fe.

Hace exactamente 15 años, representaba junto a mis compañeros teatreros, la obra “O achado do Castro”. Recuerdo el día del estreno, así como todas las horas de ensayo que le dedicáramos a nuestro primer montaje “grande”.

Éramos 11 chic@s dispuestos a pasarlo bien y a conseguir que el público se riera con nosotros. Yo era la pequeña del grupo, no por ello la mimada… Tenía 11 años y mi personaje ni siquiera contaba con un nombre propio – Soldado 1 se llamaba – pero eso no me quitó la ilusión de hacerlo bien, de meterme en su piel, aunque poca piel tuviera…

Estrenamos en enero y recuerdo que tuvimos que repetirla 10 días después, ya que había gente que se quedara sin entradas. Fuera un éxito abrumador. El éxito que te permite un pequeño pueblo donde no es costumbre ir al teatro.

Tras las representaciones, los vecinos nos preguntaban para cuándo el siguiente montaje.

Puedo decir que eso fue, quizás, el comienzo de todo. A partir de entonces, el pueblo pedía teatro, asistían familias enteras a nuestros estrenos… Fue una época legendaria que todos recordamos con inmenso cariño.

Pues bien, han pasado 15 años y hoy vuelvo a coger el libreto.

He rescatado del baúl ese guión gastado, pintarrajeado y viejuno para representarlo de nuevo. Pero esta vez no seré el Soldado 1, sino que intentaré dirigir a trece niñ@s que esperan con ansia el Día Gloricioso – como decía el Sombrerero loco – al igual que yo lo esperé en su momento.

Ayer me preguntaban cómo era posible que todavía me acordara de los diálogos. Y es que los buenos recuerdos nunca se olvidan. Por eso conservo el guión o, mejor dicho, todos los guiones, porque me gusta recordar aquella época en la que mi mayor ilusión era subirme a un escenario. Porque en esos años decidí lo que quería hacer de mayor.

Pero, sobre todo, porque recordar esa época me da valentía y coraje para ponerme a la cabeza de un grupo de jóvenes dispuestos a todo.

Porque este curso estará lleno de grandes recuerdos que nos harán disfrutar.

Y porque 15 años no es nada…