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VI Mostra de Teatro Infantil e Xuvenil

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El sábado 31 de mayo, como ya viene siendo tradición desde hace seis años, se llevó a cabo la VI Mostra de Teatro Infantil e Xuvenil de Valdoviño. Una “mostra” organizada por las asociaciones culturales “Os Amigos” y “Rosalía de Vilaboa”; con la colaboración del Ayuntamiento de Valdoviño y la participación del colegio CPI Atios.

Antes de las cinco de la tarde, llegué acompañada de mis padres al auditorio de la Casa de la Cultura donde se realizaría la mostra. En un hombro llevaba la cámara, para inmortalizar el momento, y en el otro, el ordenador para reproducir la música de las obras de teatro. Allí, nos estaban esperando el técnico de la casa de cultura para explicarle a mi padre el funcionamiento de la mesa de luces, ya que lo habían cambiado recientemente (¡¡¡ALELUYA!!!). A medida que nos acercábamos a la hora de la “apertura de puertas”, los 74 niños que participaban en las cuatro obras de teatro, (sí, leísteis bien, 74 niños) fueron llegando paulatinamente. Los nervios se contagiaban como si de un virus se tratara. El silencio era algo imposible de conseguir (algo completamente normal cuando trabajas con niños). Las profesoras comenzaron a organizar a los pequeños artistas mientras que una servidora con la ayuda de sus padres, movía los focos para iluminar decentemente el escenario (es curioso, cada vez que voy al auditorio, hay menos focos…). Los decorados ocupaban los laterales del escenario y el foso.

A las seis menos cuarto, las puertas se abrieron para que el público entrara. En ese momento, pude ver desde el escenario cómo una abalancha de padres, hermanos y abuelos ocupaban las 181 butacas del teatro en menos de cinco minutos. Cuando todos los asientos estaban ocupados, miré al cielo y dije “ay, señor, llévame pronto”. Hice que el público se calmara un poco para poder dar indicaciones y así, dejar al menor número de espectadores posibles fuera del acto.

A las seis en punto y con el auditorio a rebosar de gente, dimos comienzo al acto. La presentación vino a cargo de “Os 7 magníficos máis 1”, dos actores-clown que hicieron honor a su nombre y que, a través de la risa, nos hizo olvidar el estrés, el calor, los nervios, etc. además de amenizar los cambios de decorado.

Durante casi tres horas, los 74 niños fueron subiendo al escenario para representar sus obras. Y ahora viene lo importante:

En el CPI Atios, el teatro como en muchos otros colegios, no es una actividad obligada; por esa razón, y teniendo en cuenta la época en la que vivimos y la poquísima costumbre que tenemos de pisar un teatro, podríamos pensar que pocos niños se iban a apuntar a dicha actividad, pero no es así. 54 niños de primaria decidieron ponerse bajo las órdenes de tres profesoras increíblemente profesionales y vocacionales para preparar la representación de tres obras de teatro. Esto, para mí, tiene muchísimo valor, ya que estos niños y sus profesoras sacaron tiempo para llevar a cabo las obras, hicieron sus vestuarios, los decorados, se aprendieron los papeles, ensayaron durante muchísimo tiempo e incluso, durante recreos, de forma totalmente altruista, sobre todo por parte de las maestras, con la única finalidad de que el 31 de mayo de 2014, los padres de todos esos niños pudieran ver el trabajo que realizaron. Para que estos chavales pudieran mostrar a su familia lo que son capaces de hacer. Para hacernos reír y pasar un rato agradable. Y lo consiguieron. Dejaron el listón inalcanzable.

Muchos padres, cuando ven que en los colegios hay la actividad de “teatro” piensan: “el teatro no les proporciona nada nuevo”. Y están tan equivocados… nunca me cansaré de decirlo. Porque para un niño, hacer teatro significa mejorar la vocalización, la dicción, aprender a trabajar en equipo, crear empatía al ponerse en la piel de otra persona/personaje; perder la vergüenza siendo más sociables y espabilados, hacen amistades, son capaces de hablar en público (cuantos de nosotros no somos capaces de hablar en público? seguro que muchos), aumentan su imaginación y originalidad, y un gran etc.

¿Y qué decir de los niños del grupo de teatro “Rosalía de Vilaboa”? que son pequeños-grandes actores, que siempre nos hacen reír, que cuentan historias maravillosas y siempre con moraleja, que trabajan duramente para su público. Que se merecen que sus obras sean vistas en multitud de teatros amateurs.

Y en conjunto, que todos y cada uno de los niños se lo pasa estupendamente bien encima de un escenario, y eso es lo más importante en los tiempos en los que estamos, porque como dice el dicho: todo se contagia menos la belleza.

Mil gracias a todos los que habéis hecho posible esta mostra. Nos veremos el año que viene. Que viva el teatro!

P.D: el año que viene, intentaremos que sean dos días de mostra.